angle-left La Z.B.E. de Majadahonda no restringirá el tráfico a los vehículos de los majariegos

Fecha 26 abril 2024

  • Los vehículos censados en el IVTM de Majadahonda podrán circular por todo el municipio sin restricción hasta 2030
  • La consulta pública estará abierta durante 30 días naturales

 

El Ayuntamiento de Majadahonda ha hecho pública la consulta previa a la aprobación de la ordenanza municipal reguladora de la Zona de Bajas Emisiones (Z.B.E.) del municipio. La aplicación de la zona de bajas emisiones es una obligación legal según la Ley 7/2021 que establece en su artículo 14.3 que los municipios de más de 50.000 habitantes, como es el caso de Majadahonda, creen una Z.B.E. en su localidad.

Es reseñable que la Z.B.E. de Majadahonda no restringirá el paso de manera estable a los vehículos censados en el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica (I.V.T.M.) de Majadahonda. Además, siempre se permitiría el paso a vehículos de emergencia, transporte público, vehículos de movilidad personal, motocicletas, transportistas profesionales, carga y descarga, talleres mecánicos, así como vehículos dedicados al transporte de personas con movilidad reducida. Todas ellas, posibles excepciones a título enumerativo, pero susceptibles de ser ampliadas. 

En una primera fase inicial, desde la publicación de la nueva ordenanza y hasta la instalación de los sistemas de control de la Z.B.E, no habrá restricciones al tráfico. En la segunda fase, a partir de la instalación de los sistemas de control, y siempre a partir de 2026, sólo se restringiría el tráfico en la Z.B.E. a aquellos vehículos sin etiqueta medioambiental que abonen el citado impuesto en otro municipio. En la tercera fase, prevista inicialmente a partir de 2028, esta restricción se ampliaría también a los vehículos con etiqueta B que paguen el I.V.T.M. fuera de Majadahonda. 

Es importante reseñar que todos los vehículos censados en el I.V.T.M. del Ayuntamiento de Majadahonda, tengan o no etiqueta medioambiental, podrán circular libremente por todo el municipio, sin excepción, hasta 2030.

Además, el acceso al parking de la zona centro quedaría siempre exento, así como el paso subterráneo de Gran Vía que conecta la calle Santa Bárbara con la Avenida de Reyes Católicos. 

Así también, cabe destacar que la Z.B.E. propuesta para Majadahonda no impone ningún requisito económico adicional ni conlleva nuevas obligaciones fiscales a los contribuyentes, lo cual facilita la armonización y el equilibrio en el desarrollo de la actividad económica en la localidad.


Afortunadamente, es reseñable destacar que el municipio de Majadahonda está perimetrado por grandes zonas arbóreas que facilitan el buen nivel general de calidad del aire histórico de la ciudad. Concretamente, la localidad está rodeada por el Monte del Pardo en su zona norte, el Monte del Pilar en el este, el Monte de las Encinas por el sur, y la Dehesa de Majadahonda en el oeste. Probablemente por ello, los medidores actuales no arrojan un problema de contaminación real en la ciudad. Además, cabe recordar que la suma de los coches de sin etiqueta y con etiqueta B no llega al 11% de vehículos del parque automovilístico actual del municipio. El resto de los vehículos son etiqueta Cero, Eco o C.

Para monitorizar la aplicación de la futura zona de bajas emisiones, se prevé implementar un sistema integral compuesto por cámaras de control de accesos, una estación meteorológica, varias pantallas interactivas informativas, así como sensores de detección de ruidos y gases.

La zona quedaría delimitada en el entorno de la Gran Vía majariega, concretamente, en las calles comprendidas en el polígono que forman Doctor Calero, Avenida de España, Calle Santa Bárbara/Plaza de Colón, Calle Santa Catalina, calle Real Alta y la calle de la Iglesia. En total, ocuparía más de 220.000 metros cuadrados de superficie, donde predomina un urbanismo denominado como “más cerrado” según criterios técnicos. 

Una vez concluida la fase de consulta pública actual que durará 30 días naturales, y tras estudiar las alegaciones presentadas, se llevará a Pleno la aprobación de una ordenanza municipal que concretará las medidas exactas a aplicar. En cualquier caso, todas las medidas aprobadas podrán ajustarse en el futuro para adaptarse mejor a las cambiantes necesidades de la ciudad, si las hubiera.